TESTIGOS FIELES

¿Quieren ser testigos fieles? Este es un gran llamado que Dios pone delante de nosotros; desde que nos convertimos Dios ha dado ese llamado y esa responsabilidad de ser Testigos Fieles, y también en este año “Año de Oportunidades”.

No se cuantos han estado pendientes de las oportunidades que día a día Dios nos está presentando para llevar a cabo, de toda índole, a veces creemos que las oportunidades tienen que ser muy grandes, espectaculares, ser vistas por los demás, pero sea grande, pequeña, como se presente las oportunidades Dios las va a usar para hacernos crecer y para hacernos madurar.

Dios es un Dios de oportunidades, a lo largo de toda la Palabra Dios ha dado y sigue dándonos oportunidades. Vemos como cada vez que el pueblo fallaba Dios daba nuevamente una oportunidad; la gran mayoría conocemos que Dios ha hecho pactos cada pacto que Dios establecía nuevamente con le hombre era una oportunidad, el hombre le fallaba a Dios y nuevamente Dios en su misericordia se movía y daba la oportunidad de comenzar de nuevo y es esto lo que Dios quiere hacer con nosotros en este año.

Oportunidades, así que no dejen que se pierda ninguna. Debemos tener la suficiente madurez en el Señor y especialmente discernimiento para saber también si esas oportunidades que se comienzan a presentar en este 2016 vienen de la mano del Señor y si no, desechémosla.

La misericordia de Dios se ha extendido desde Génesis hasta nuestros tiempos y esta misericordia que es inagotable está presente también en el día de hoy en nuestras vidas y el Señor siempre va a hacer su parte, Dios siempre hace Su parte, los que fallamos somos nosotros, igualmente que el pueblo de Israel, que fueron desleales.

Que el Señor no halle ningún desleal, que cuando termine el 2016 podamos hacer un balance positivo.

En estos días tenía una conversación con alguien y le dije. “este año es el año de las oportunidades, y esta es una oportunidad que Dios te está dando, no la desaproveches”. Esta persona no se había percatado que Dios está presentándole una oportunidad para a través de eso darle gloria a Dios, porque el objetivo de todas las oportunidades que se nos presentan es dar honor y gloria a Su Nombre, no para nosotros sino para Él.

Desde el año que la Iglesia sobre la Roca comenzó, año a año, el pastor va entregando el lema que el Señor pone en su corazón, uno de los más especiales fue el primero “Santidad y Compromiso”, los que son fundadores de la Iglesia recordarán que ese año estuvimos haciendo énfasis en la santidad y el compromiso que tenemos como hijos de Dios, otro año nos instó a ser esforzados y valientes y este año es Año de Oportunidades.

Cuando el Señor lanza desafíos como este es para que trabajemos en ello, no es solamente para ponerlo en la Iglesia o en la pagina, sino para que caminemos en ellos y nos esforcemos ese año a cumplir con ese propósito o meta que Dios está poniendo delante de nuestros ojos.

¿Quién ha trabajado realmente en los lemas que Dios ha dado para la iglesia? Eso lo sabes tú y el Señor, que interés tuvieron en esa área en sus vidas. Pero si en este momento el Espíritu Santo te está haciendo ver que realmente no trabajé en eso, mis días nos los caminé pensando en esto, en ese lema, en esa acción que Dios quería, la buena noticia es que aún hay tiempo, aún hay tiempo para rectificar, y aunque los años han ido pasando, en algunos casos podemos retomar nuevamente esos propósitos en los que Dios nos puso a trabajar, y en otros, los que hasta ahora no lo había escuchado, pues empezar a trabajar en ellos, ¿amén? Esa es una oportunidad que Dios está poniendo hoy delante de nosotros, no importa si dejaste a medias la tarea.

No desmayemos en buscar lo que Dios quiere para nuestras vidas. Si nosotros logramos trabajar todo eso que Dios ha puesto, cada mañana cuando te levantas, lees Su Palabra, oras, es una oportunidad que Dios te está dando para que trabajes en lo que Dios te dice que debes hacer o mejorar o avanzar, ¡es una oportunidad!

Cuando nosotros comenzamos a trabajar en todas las oportunidades que Dios pone frente a nuestras vidas, ahí, en ese preciso momento, es cuando nosotros podemos empezar a testificar de la luz que un día nos alumbró y esa Luz es Cristo. Si nuestra vida no aprovecha las oportunidades, no es una vida que busque la santidad, el compromiso, la consagración, ser valientes, esforzados, va a ser una vida estéril, y es muy difícil que una vida estéril pueda dar fruto y testificar.

Cada oportunidad nos sirve para dar fruto, si yo voy creciendo en esto yo puedo testificar de Cristo, de Quién vive en mi y de Quién está haciendo la obra en mi, sino, va a ser muy difícil.

Hubo un hombre en la Biblia, Juan el Bautista, “vino al mundo un hombre enviado por Dios, cuyo nombre era Juan, este vino como testigo para testificar de la luz, a fin de que todos creyeran por medio de él, no era él la luz, sino que vino para dar testimonio de la luz”

Juan fue un hombre que Dios levantó en un momento de la historia para que diera testimonio de la Luz, él no era la luz, como dice el evangelio, sino que vino a dar testimonio de la Luz. Juan ya no está hermanos, pero Dios nos tiene a cada uno de nosotros para que seamos como Juan, que fue testigo y testificó de la Luz, así que como Juan ya no está, Dios, en todas partes del mundo está levantando “Juanes” para que proclamen la luz de Cristo.

Pero esto que vamos a anunciar tiene que estar respaldado por un testimonio. No podemos hablar de luz, cuando nosotros estamos en oscuridad, no podemos hablar de luz cuando nosotros somos grises, andamos en tinieblas. No podemos ser como las bombillas de bajo consumo, que parece que no terminan de alumbrar, tenemos que ser luces que resplandezcan, y para que nosotros podamos resplandecer y que nuestro testimonio sea eficaz, tiene que haber un cambio de actitud y un cambio de comportamiento en nosotros, en todo lo que Dios está marcando.

Veinticuatro horas al día, Dios está salpicando oportunidades a nuestra vida para hacer lo que a Él le agrada, y es cuestión de estar siempre atentos a esto, así que, para que ese testimonio pueda ser eficaz a la hora de compartir, nuestros hechos tienen que acreditar que nos parecemos a Cristo, nuestros hechos son nuestro diario caminar, nuestro diario vivir, nuestra forma de hablar, nuestra forma de actuar, la forma de vestir, la forma como nos expresamos,… todo. Si nuestros hechos no hablan de esa realidad, nuestro trabajo como testigos fieles es ineficaz porque el mundo está necesitado de que seamos diferentes para que puedan creer, si somos iguales, ¿qué luz anunciamos? No podemos anunciar ni vamos a causar impacto en los que nos rodean.

Hay una cosa muy importante en cuanto a testificar, para ser testigos fieles debemos comenzar con los que tenemos mas cercanos, con el cónyuge, con los padres, los hermanos, ahí es donde debe empezar el trabajo; no podemos parecer unos “angelitos” por fuera, y dentro de nuestras casa ser personas que no tienen luz. La luz tiene que estar presente y debe salpicar primero a los que tengo a mi lado, a los seres queridos y a veces inconscientemente somos despreocupados en esta área, a veces no nos preocupamos si damos una mala contestación o tenemos la oportunidad de mostrar amor y no lo hacemos con los que tenemos cercanos, eso también es parte de mostrar la luz.

Recuerden que debemos comenzar a ser testigos fieles por los que están cerca de nosotros.

Tenemos que acreditar que nos parecemos a Cristo con hechos, no con palabras, podemos hablar mucho y parecer espirituales, doctores de la Palabra, pero tenemos que acreditar nuestros testimonio con hechos, evidencias reales de que tenemos a Cristo morando en nuestros corazones y que Él es Quien gobierna nuestras vidas, sino, no va a ser eficaz esa labor, y esos hechos son los que van a producir que otros crean en Jesucristo y a través de Él obtengan vida en abundancia y vida eterna.

La idea de creer no debe ser solamente una idea religiosa, no basta con creer, tener un concepto en la mente, pues eso se vuelve religión.

Lógicamente para ser aceptados como hijos tenemos que creer pero tienen que estar involucrada nuestra voluntad, no solo como una idea en nuestra mente: “creo en el Señor Jesucristo, se que Él vino y murió en la cruz...” conceptos que quizá ya tengamos muy aprendidos sino que incluye rendir nuestra voluntad a Él, esto marca la diferencia y el acto de creer en sí enfatiza una gran verdad que es una lealtad constante y permanente en Cristo.

Tiene que ir acompañado de lealtad constante y permanente en la persona de Cristo. Podemos creer y a la vez ser ondulantes, no siendo constantes todo el tiempo en nuestra fidelidad a Cristo.

¿Se puede creer y ser infiel? Si

Mucha gente camina así, no todo el mundo está llena de ateos, muchos creen en Jesucristo, pero no son fieles a Él.

Tengamos cuidado de caer en ese error, porque si nosotros creemos pero somos infieles nunca podremos dar un testimonio fiel de la Luz que un día nos alumbró y nos sigue alumbrando. Debemos tener esa constancia. Así que solamente si somos fieles y actuamos con sinceridad, tendremos el respaldo de Dios para testificar.

Y si el concepto que tienen en sus corazones es “yo creo pero no soy lo suficientemente fiel, leal a Dios, mi lealtad a Dios es ondulante, inconstante”, pues hoy podemos ser sinceros y decir “Señor este es mi problema, yo creo en Ti, pero soy un hijo desleal, no siempre soy constante o leal, fallo en muchas cosas Señor, a veces subo como el alka-seltzer, efervescente y luego bajo” Si este fuera el problema que tienes, ven al Señor con un corazón sincero y dile “ayúdame” y el Señor va a extender sus manos y te va a levantar.

No nos acostumbremos a pensar y actuar como que no pasa nada “soy así” y es suficiente con creer.

El pueblo de Israel no dejó de creer en Dios, ellos siempre creyeron en Dios, siempre, pero fueron desleales con Él, y eso fue lo que hizo que recibieran serias consecuencias. Cuando Moisés sube al Monte Sinaí, el Señor le da unas órdenes y en esas órdenes van establecidos el decálogo moral, el civil, y la parte ceremonial. Moisés le dice al pueblo lo que Dios les manda a decir y el pueblo dice: “Si, nos comprometemos a hacer lo que Dios dice” y sabemos que no lo cumplieron, que fueron desleales y se olvidaron al punto de llegar a adorar a otros dioses. No dejaron de creer en el Señor, seguían creyendo en Él pero comenzaron a adora otros dioses, dioses de la tierra donde el Señor los había llevado, llegaron a Canaán y allí había gente que adoraba a dioses cananeos, y ellos comenzaron a adorar a esos dioses y se olvidaron de la Roca de su salvación.

Cuando nosotros no somos agradecidos y vamos olvidando lo que Dios va haciendo en nuestra vida comenzamos a caer en deslealtad. Una de las formas para mantenernos pegados a la Roca y unidos al Señor y ser testigos de esa palabra es cuando nosotros no olvidamos ninguno de sus beneficios, por eso cada día, tenemos que ser agradecidos con Dios y no olvidarnos lo que Él ha hecho por nosotros.

A cada uno de nosotros el Señor nos ha sacado de un lodo cenagoso, del pecado, de inmundicia, de una vida alejada de Él, una vida sin propósito, que aparentemente parecía muy buena pero que sabemos que no nos llevaba a ningún lado. Así que no nos olvidemos de ninguno de los beneficios, no hagamos lo que hizo el pueblo de Israel nada mas llegar a la Tierra Prometida que se fueron olvidando de Dios, y adorémoslo solamente a Él, porque si nosotros queremos testificar de una forma eficaz, la lealtad constante a la Palabra de Dios y a lo que Él diga, es nuestro respaldo.

Si nosotros hacemos esto, el mundo va a creer, si nos presentamos con un testimonio eficaz, un testimonio de vidas transformadas la gente creerá. El problema, tristemente, es que lo que más ha emborronado el poder testificar a alguien de Cristo y decirle “hay una luz que es Cristo, que iluminó mi vida y que me transformó” es la conducta moral y la conducta social de algunos cristianos.

Podemos, sin duda, diferenciar entre Cristianos e Hijos de Dios. Cristianos son muchos, pero Hijos de Dios son los que hacen la voluntad del Padre.

Así que en este aspecto me refiero a los cristianos, la conducta de algunos cristianos es lamentable, y eso hace que no puedan dar un testimonio fiel de la luz que un día vino a su vida. ¿Por qué? Porque hay cristianos que viven en adulterio, hay cristianos que viven en fornicación, cristianos que miente, cristianos que roban, cristianos que pagan mal por mal, cristianos que son malos empleados, llegan tarde, no consideran al jefe como una persona de autoridad, hay cristianos que son chismosos, hay cristianos que son pendencieros, mal hablados, un cristianos no puede decir palabrotas, sin embargo los hay, que hacen estas cosas y es como si nada pasara.

Cuando un cristiano hace todo este tipo de cosas, por mucho que intente alumbrar a alguien va a ser muy difícil, porque el que le está mirando se está dando cuenta que no es diferente, que se parece a él. ¿De que sirve? Esa persona puede pensar perfectamente, “¿de qué me sirve ir a la iglesia? ¿de qué me sirve conocer al Dios que tú dices que sirves y amas si yo te veo igual a mi? entonces yo puedo seguir siendo así, creer en Dios y no hace falta ir a la iglesia”, (siempre se pone problema par ir a la iglesia) y eso lamentablemente es lo que está haciendo que la luz de Cristo no pueda brillar como tendría que brillar, porque el Señor puso a la Iglesia para que brille. La Iglesia es la luz y la sal de la tierra, pero si la Iglesia empieza a caer en todo este tipo de cosas no podemos alumbrar y por consiguiente, si no podemos alumbrar, no podemos ser testigos fieles.

Dios nos está llamando a ser testigos fieles, y es importante que seamos fieles ¿por qué? Porque Juan cuando anunció este mensaje que el Mesías venía, estaba anunciando la primera venida del Señor, ahora ¿cuál es nuestro mensaje? Cristo vuelve, entonces, si nosotros no nos arrepentimos del tipo de vida que estamos viviendo y no hacemos nada entonces ¿qué mensaje vamos a anunciar? No podemos decir a la gente “arrepiéntete porque Cristo viene, ponte en orden con Dios” si nuestra propia vida está haciendo una cantidad de cosas que no son correctas a la luz de la Palabra, eso nos resta autoridad delante del inconverso.

Tenemos que pedirle al Señor que nos ayude, y si tenemos esa oscuridad en nuestra vida en cualquier área, que el Señor nos alumbre y que este sea el año de oportunidad para cambiar eso y decir “Señor, yo quiero cambiar esto, ayúdame, voy orar, voy a batallar si es preciso voy a ayunar para que las circunstancias cambien pero yo quiero ser luz, porque el Señor viene por los hijos que tienen luz, no por los que siguen en oscuridad.

Ese era el mensaje de Juan “arrepentíos, cambien de manera de pensar, cambien de manera de actuar” eso es arrepentimiento. Arrepentimiento no es venir y llorar aquí dos lágrimas o llorar en tu casa una mañana y decir “Señor me siento mal, ¡cuánto te he fallado!” y lloran y se limpian y se levantan y vuelven y caen en lo mismo. Arrepentimiento es darle la vuelta al pecado, cambiar de dirección y dejar de hacer lo que estaba haciendo mal, ese es el verdadero arrepentimiento y ese es el arrepentimiento que Dios quiere que mostremos en cualquier cosa que estemos haciendo mal.

La Biblia describe cuando Juan anunciaba el mensaje, y podemos imaginárnoslo con sus características, Juan era un hombre muy particular y Juan anunciaba ese mensaje a los cuatro vientos y decía “arrepentíos” y podemos imaginar la unción y la gracia de este hombre para anunciar el Evangelio.

Mateo 3:5,6 dice: “ Y salía a él Jerusalén, y toda Judea, y toda la provincia de alrededor del Jordán, y eran bautizados por él en el Jordán, confesando sus pecados.”

Confesaban sus pecados, no venían a las aguas para seguir siendo los mismos, había arrepentimiento y se levantaban como personas nuevas.

Así que hay que confesar nuestros pecados al Señor y después dar frutos dignos de arrepentimiento. Si queremos ser testigos fieles, un testigo fiel tiene que dar fruto dignos de arrepentimiento, que por ejemplo puedan decir “esta persona era mala, rencorosa, no se le veía un gesto de amor hacia nadie” y que pasado un tiempo se pueda decir “es una persona diferente, le ha cambiado la mirada, es una persona que ama que se le ve ese amor en todas sus acciones, con los necesitados, con los que tiene a su lado”, esos son frutos dignos de arrepentimiento y cuando hay frutos dignos de arrepentimiento ese es un fruto que va a permanecer.

Solo con una conducta honorable por parte de nosotros el mundo creerá, la única forma de aprenderla es leyendo la Biblia y haciendo la voluntad del Señor.

¿Quieres que la gente se convierta, que conozcan a Cristo, que tus parientes se conviertan, tus vecinos, la gente que te rodea? Una conducta honorable, honorable a la luz de la Palabra, no honorable a la luz del mundo, porque en el mundo hay mucha gente que dice que es honorable, pero si la pasas a la luz de la Palabra podemos ver que no siempre lo son tanto.

En el 2016 Dios nos está ofreciendo esa oportunidad a cada uno de nosotros de tener esa conducta que pueda testificar y que Dios respalde lo que yo hable, porque mi vida es auténtica y genuina.

Él nos va a presentar muchas oportunidades para darle honor y gloria a Su Nombre, porque de eso se trata, aquí no se trata de que nos premien a nosotros, todo lo que hacemos es para darle honor y honra al único que la merece que es al Señor. Entonces todo eso lo hacemos para beneficio de Cristo. A su vez, cuando nosotros hacemos eso, tenemos promesa, porque el hijo de Dios tiene promesas.

Hay una cosa por la que debemos orar y es que Dios no permita que seamos traicioneros, una persona traicionera es la que hace una cosa por delante y otra por detrás, que no seamos así con el Señor porque ese es un grave pecado.

¿Sabes cuando somos traicioneros? Cuando decimos una cosa y la damos por hecho cuando no es una realidad en nuestra vida, estamos traicionando al Señor, así que saquemos buen provecho de todo lo que venga de la mano del Señor como oportunidad para hacer en este 2016. Pero solo cuando vengan de la mano del Señor, ten cuidado, porque muchas oportunidades se presentan y muchas de ellas son para pecar, esas se presenta de una manera fácil porque hay uno que es experto en brindar este tipo de oportunidades, que es Satanás, él presenta todo tipo de oportunidades, y muchas veces se cae en ellas porque él las pinta muy fáciles.

Las oportunidades que Dios nos da a veces implican desafíos que no son fáciles, pero las de Satanás normalmente son muy fáciles de llevar a cabo así que hay que tener mucho cuidado porque él también va a estar este año presentando muchas oportunidades.

Si viene de la mano de Dios, no lo dudes, en cambio si no lo sabes y se presenta una oportunidad, sea laboral, familiar, sentimental, de cualquier índole, ora y di “Señor siento que esto es una oportunidad ¿qué debo hacer?” y Dios va darte la forma de hacer las cosas adecuadamente, no hagan las cosas en sus propias fuerzas.

Dios va a presentar muchos desafíos en este 2016, y estos desafíos no los vayas a soltar porque las circunstancias en ese momento sean adversas y digas “Señor, en este momento no, porque mi situación ahora mismo no es la mas apropiada para hacer esto”. Si es del Señor, Él sabe porque te las está poniendo porque normalmente detrás de cada oportunidad que Dios nos pone hay un propósito que quiere cumplir para darle honor y gloria , así que aunque las circunstancias sean adversas, recuerden esto: si vienen de la mano de Dios, láncense con el Señor porque tienen Su respaldo”

Hay oportunidades que son desafíos, grandes desafíos . Tendremos la oportunidad en este año de perdonar y perdonar es un gran desafío que se presenta en nuestra vida porque no siempre es fácil perdonar. Hay muchas cosas por hacer fáciles, pero otras van a costar, pero tengan en cuenta que aunque cuesten van de la mano del Señor para que sean posibles, solo es querer hacerlo. En cada oportunidad Dios va a permitir que nosotros crezcamos espiritualmente, es decir, que maduremos espiritualmente, y maduramos para dar fruto, pero no cualquier fruto, si hacemos todo esto comenzaremos a dar buen fruto, porque el Señor no quiere fruto solamente, sino que dice La Palabra que demos buen fruto. Así que no desaprovechemos las oportunidades que Dios nos va a brindar o que ya está brindando a muchos. Tengan todos sus sentidos alerta para saber donde Dios los quiere llevar.

Si pronto se te presenta una oportunidad, por favor no digas, “no puedo” no digan a Dios “ahora no puedo” porque Dios no se equivoca cuando pone oportunidades en nuestro camino, aunque nosotros pensemos que no es el tiempo, si Dios la presenta es porque si es el tiempo oportuno para tomar esa oportunidad y actuar en lo que Dios quiere.

Esa palabra en la boca del cristiano no debe existir “no puedo” ¿sabes por qué? Primero porque nosotros solamente somos un instrumento, instrumentos en las manos de Dios, vasijas que Dios usa para que todo lo que Él quiere hacer se pueda manifestar y sirvan de testimonio y les de luz a todo el que nos ve, entonces no creamos que somos nosotros lo que lo hacemos, es el Señor el que lo hace. En segundo lugar, Él solo pide de nosotros una cosa muy importante, sin la cual no puede actuar, porque Él es un caballero, y es disposición. Dos conceptos: “Señor soy instrumento en tus manos para que esa oportunidad se haga una realidad en mi vida” y si tengo la disposición entonces es el Señor el que lo hace. A veces somos tan tontos que creemos que somos nosotros los que lo hacemos.

Otro aspecto importante, cuando nosotros nos introducimos a la familia, a la Iglesia de Cristo estamos en un nuevo pacto, en uno mejor. Hubo otros pactos que ya pasaron, la iglesia está bajo un nuevo pacto y un pacto mejor y ese pacto se obtuvo a través de la sangre de Cristo, cuando Cristo murió en la cruz por nosotros. Cuando se estableció ese pacto es cuando Cristo estaba pagando por toda la humanidad y esa sangre que fue derramada, de una manera literal, porque esto no es una fabula, esto es literal, la sangre de Cristo fue derramada, esa sangre es la que nos ha salpicado a cada uno de nosotros y esa sangre y la victoria que se obtuvo en la Cruz es la que hace posible que tú puedas decir hoy “si puedo” , “si puedo” con mi disposición porque finalmente el trabajo lo hace Cristo, “si puedo Señor, tan solo te entrego mi disposición, porque Tú obtuviste una cantidad de beneficios en la cruz para mi.

¿Entendemos por qué no es difícil? ¿entendemos por qué no le podemos decir a Dios que no cuando se nos presenta esa oportunidad? Porque es a través de Él, solamente el Señor nos pide la disposiciónr.

¿Difícil dar nuestra disposición? Si entendemos esta verdad tan grande del nuevo pacto no va a ser difícil, nos entregaremos completamente a Él, y cuando nosotros cumplamos esto, entonces al ser rociados con la sangre de Cristo, eso salpica para bien, y si nuestras vidas están rociadas por la Sangre de Cristo entendiendo este concepto tan grande y tan importante en la vida de todos los cristianos, entonces vamos a poder ser luz, porque vamos a poderle gritar al mundo que Cristo transforma, que Cristo sana, que Cristo liberta, que Cristo nos da la posibilidad de tener una vida nueva y hablando con propiedad, porque será lo que nosotros estamos viviendo.

Solo así podremos ser testigos fieles en el mundo y al que está triste, acongojado le podremos decir ¿sabes qué? Cristo es la solución, solamente disponte; y así es como el Señor va levantando testigos fieles, pero va a depender de nosotros cumplir con esa tarea o no. Por parte de Dios ya todo está hecho, todo quedó hecho en la cruz, el Señor dice “esto es lo que yo tengo, aquí está, hazlo” ¿cuántos nos vamos a disponer? Levanten las manos delante de Dios ¿cuántos nos vamos a disponer para que Dios haga la obra en nosotros? y que nosotros podamos decir: “Señor, ahora entiendo lo que Tú hiciste, esa luz me está alumbrando y puedo alumbrar a otros”.

Hay conceptos que como iglesia, este año Dios quiere que comencemos a enseñar, porque si no los tenemos bien aprendidos no podremos caminar en la victoria que Dios tiene para nosotros. La vida cristiana es una vida victoriosa, no quiere decir sin problemas, porque los hay, pero es una vida victoriosa, y en ocasiones no la sabemos vivir porque desconocemos principios, principios básicos que como hijos debemos conocer para poder vivir en esa victoria.

Pidamos al Señor que nos ayude a todos a ser testigos fieles, teniendo en claro todo esto, lealtad, entrega, disposición. Empecemos este año a trabajar en esto y a final de año cuando cada uno de nosotros hagamos un balance podamos decir “Señor, este año ¿que he obtenido para Ti, cuál fue mi avance?” Porque es muy triste ver que año tras años en la vida de muchos hijos de Dios su crecimiento se detuvo, muchos años en el Señor y sin crecimiento, es triste y frustrante para Dios, porque Él espera nuestro crecimiento y en la medida que nosotros conozcamos todas estas verdades, vamos a ir creciendo para darle honor y gloria al Señor.

A Juan le preguntaron ¿quién eres? lo llegaron a confundir con los profetas, lo confundieron con Elías, los fariseos y los saduceos le decían “¿quién eres tú? Dinos quién eres” A él lo identificaban como una persona especial, como un profeta de Dios y te pedimos Señor que de la misma forma a nosotros nos identifiquen contigo que eres la Luz del mundo, que nos identifiquen contigo, que cuando nos pregunten ¿quién eres? respondamos somos hijos de Dios, y eso vaya de acuerdo a nuestros hechos y que la gente crea que hay un Dios que cambia, que transforma.

Señor te pedimos que nos ayudes, queremos decirte que queremos disponer nuestros corazones, queremos disponer nuestra mente para ser testigos fieles. Si hay algún pecado que ahora acompaña a mi vida te pido perdón, dame oportunidad de rectificar Señor, muéstrame el camino para salir de esa situación, ayúdame Señor y perdóname cada vez que no he sido un testigo fiel, que me he confundido dentro de las tinieblas, que mi luz ha mitigado, que mi luz la he puesto debajo de la mesa, perdóname señor Jesús, yo quiero ser luz, ser luz en medio de este mundo que cada día está peor. Tú eres la luz, y moras en nuestros corazones y queremos que esa luz salga con nuestro hechos. Gracias Señor, gracias por tu hermosa Palabra.

Espíritu Santo de Dios, anima, consuela, levanta, fortalece al que así lo necesite, pon es su corazón disposición, Espíritu Santo de Dios, para que vengan rendidos a Ti, con manos levantadas y corazones sinceros para que Tú puedas, Señor, terminar esa obra que un día comenzaste en ellos. No queremos parecernos al pueblo de Israel, que se olvidaron de tus beneficios, que se olvidaron de la Roca de su salvación, no queremos ser ingratos, desleales, queremos ser fieles a Ti Señor, sin importar las circunstancias que se puedan estar moviendo alrededor de nuestras vidas, queremos permanecer fieles a Ti Dios mío, no queremos ir tras de ningún dios, tras de ningún Baal. Ayúdanos a adorarte en espíritu y en verdad porque tenemos al mas Grande, al único que puede hacer las cosas imposibles como posibles, al Dios Todopoderoso y a Ti te queramos amar, servir también como congregación Señor. Ayuda también a los jóvenes, ayuda a los niños de esta congregación a ser luz que brilla, una luz que brilla Dios mio.

¡Oh Jesús! gracias por tu preciosa obra redentora, gracias por esa sangre que salpicó para vida eterna, gracias por esa sangre que da libertad, gracias Señor porque ya todo está hecho Dios mío. Gracias, gracias Señor Jesús. Solo Tú meres la gloria y la honra.

A tu Nombre sea la gloria, solamente a tu Nombre porque Tú eres el que das la vida. Gracias amado Padre Celestial, por enviar a tu Hijo amado, gracias por el día en el que tu Palabra alumbró nuestro ser y empezamos a caminar en luz. Te damos gracias por todos los beneficios recibidos, permítenos que aprovechemos cada oportunidad, que estemos atentos a cada oportunidad que nos vas seguir brindando Señor para poder dar honor y gloria al Bendito Nombre que es sobre todo nombre, al Nombre de nuestro Señor Jesucristo. Amén

Enero 2016